Llegaron a los bosques de Palermo como escapados de una vieja película color de Jorge Negrete: traje de charro de gala de un negro estridente, calados de gamuza y botonaduras de metal troquelado. Algunos llevaban vihuelas. Otros, muy pocos, violines y trompetas. A falta de arpas y flautas, lo que abundaron fueron las guitarras y guitarrones. "Con dinero o sin dinero hago siempre lo que quiero..." Eran unos 100 los mariachis que, en la tarde del domingo pasado, cantaron para el público de esta ciudad parte del repertorio de la canción popular mexicana. Como se sabe, no existe el género "mariachi". Los mariachis abrevan tanto de la ranchera y el corrido como el baolero, el vals y los huapangos. Pero, tal vez, para los lejanos habitantes de BuenosAires, no exista tal distinción. El "mariachi"es, finalmente, un arquetipo turístico, un emblema del cine mexicano que tanto se consumió aquí en los años 50. La misma figura charra que, a partir de los 90, y con las películas de Robert Rodríguez, ya remite a la acción, el combate cuerpo a cuerpo, la velocidad para disparar el arma (encerrada en el estuche de la guitarra) y dar siempre en el blanco. Y, claro, cómo no, una capacidad donjuanesca a prueba de infortunios.

            La realización del Primer Festival del Mariachi, organizado por la embajada mexicana en Buenos Aires le añadió un involuntario decorado musical a otra presencia cada vez más real en este país: la del cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos grupos narcotraficantes mexicanos.

            La mano del cartel ya se ha hecho sentir en una serie de asesinatos que conmovieron al país.  La justicia argentina, que investiga la ruta de la efedrina, tiene la certeza de que Juan Jesús Martínez Espinoza, recientemente detenido en Asunción, Paraguay, y con orden de captura internacional, era el gerente regional del cartel. No solo los narcos mexicanos comenzaron a operar en la Argentina. Después de una serie de crimenes perpetrados en la periferia, la policía advirtió la presencia cada vez más inquietante de un cartel colombiano. Pero lo de Sinaloa ha añadido otra cuota de perplejidad.

            Antes que ese ejército de mariachis se presentará en los bosques de Palermo, la artista mexicana Teresa Margolles había expuesto su provocadora obra en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA). Lo hizo en el marco de una muestra colectiva  titulada Autopsia de lo invisible. Margolles, nacida en Culiacán, en el estado de Sinaloa,  trabaja con cadáveres y materiales que extrae de morgues públicas y depósitos policiales. Lo que trajo a la capital argentina son  pulseras, anillos y collares en los que incrustó fragmentos de vidrios de autos o ventanas de casas que recogió en escenas del crimen. La huella de la balas en las lunas de los coches "produce" un material susceptible de ser transformado "artísticamente". Algunos de los cristales han sido sustraídos de los propios cadáveres. Margolles acompaña las alhajas con los informes policiales de los atentados. En "Ajuste de cuentas 11", glosa la siguiente ficha: Municpio de Navolato. 30 de julio del 2007 a las 20.35 horas. Hombre de 25 años fue asesinado de carro a carro cuando circulaba por la carretera. Durante el ataque, las dos unidades se volcaron y resultó lesionada una mujer que viajaba con el supuesto agresor, el cual logró huir. El joven falleció de una balazo en el torax cuando era atendido en el hospital general. Dio fe el ministerio Público de Navolato.

            General Rodriguez, en los suburbios bonaerenses, es hoy el equivalente a Navolato en Sinaloa. Allí acribillaron a tres jovenes presuntamente vinculados con el cartel.

            ¿Qué tipo de música reclamarán las pericias de los policias argentinos que van detrás de las huellas que deja el cartel en este país? ¿Nacocorridos? ¿La canción que identifica a Antonio Banderas en la violenta saga cinematográfica de Rodríguez ("soy un hombre muy honrado, que me gusta lo mejor/ Las mujeres no me faltan, ni el dinero, ni el amor")?  ¿Cuál será la banda de sonido de este drama real en ciernes para Buenos Aires?