El príncipe Carlos, heredero de la corona británica y, al parecer, antropólogo vocacional, visitó con su esposa Camilla, la favela carioca Nova Holanda. Lo recibieron, naturalmente, con muestras de samba y carnaval. El príncipe había visitado Río de Janeiro en 1978. En aquella oportunidad, recordó la prensa de Brasil, intentó "sambar" con Pinah Ayoub, una bailarina de la
escola Beija Flor. "Me acuerdo de haber bailado una versión algo rudimentaria de un
samba con una chica semidesnuda", evocó con pudor nobiliario, ante sus anfitriones, en el Palacio de Itamaraty. Tres décadas más tarde, recordó, aquella bailarina le propuso a Charles volver a probar suerte en la pista. "¿Debo aceptar?", preguntó el heredero de la Corona a sus interlocutores. Y estos: "Yes, yes", dijeron, entre risas. Pinah, la "Cinderela Negra", hoy empresaria, dijo no tener problemas en volver a bailar con el príncipe. Pero aclaró que ella no se contactó con el Palacio Real. "Tengo sentido del ridículo", aclaró.
II
La primera dama de Francia, Carla Bruni, tampoco se privó de ir a una favela, durante la reciente gira brasileña del presidente Nicolás Sarcozy. Ella estuvo en Pavao-Pavaozinho. La favela está ubicada en un cerro a las espaldas de los célebres barrios turísticos de Copacabana e Ipanema. Cuando Bruni llegó, decenas de niños del proyecto social "Esperanza" la estaban esperando para cantarle cumpleaños. Qué escena tan conmovedora.
III
El 2 de febrero de 1996, Michael Jackson filmó en la favela "Doña Marta" su video "They Don´t Care About Us", bajo la dirección de Spike Lee. Algunos políticos cariocas mostraron entonces su desagrado por la presencia de Jackson. No les gustaba que mostrara las imágenes de una realidad social que siempre es mejor esconder o presentar frivolamente. Los favelados de "Doña Marta" recibieron al rey del Pop como una deidad. Por fin, alguien se interesaba por ellos. El video comienza con la voz de una mujer que le da la bienvenida a Jackson. "Michael, Michael, eles nao ligam pra gente ( Ellos no se preocupan por nosotros)". La seguridad de la visita del cantante fue organizada aquella vez por uno de los vecinos más conocidos de la favela: el narcotraficante Marcio Amaro dos Santos, también conocido como Marcinho VP, quien siete años más tarde sería asesinado en una cárcel de Río y, su cuerpo, arrojado a la basura. Marcinho VP pertenecía al temido Comando Vermelho, una facción criminal capaz de provocar el caos en la ciudad. Fue él quien coordinó con Lee la filmación del video de Jackson que concluye de manera festiva, invitando a la esperanza.
IV
"Cuando vi a esa gente descendiendo de las favelas/creí que era el pueblo que venía a pedir", cantaba en 1984 Chico Buarque, cuando el mundo de los morros (colinas) comenzaba a sembrar de zozobra el paisaje de la "ciudad maravillosa". Dos décadas más tarde existen más de 600 "favelas" y el problema narcotráfico se ha convertido en un drama social. El cantante de hip-hop, MV Bill, traza un panorama desolador de esas alturas desde la que se "domina" a Río. En su canción "Como sobrevivir en las favelas", Mv Bill esboza más que un décalogo de sus miles de habitantes. "La primera orden es no ser Judas/ tienes que ser hermano/ de lo contrario, llevarás un disparo en el trasero/ tienes que respetar a los ladrones/ sino tendrás tu boleto al infierno".
La cultura brasileña es una fuente inagotable de representaciones y metáforas de ese universo que tiene su acta de fundacion entre fines del siglo XIX y la primera década del XX, según distintas fuentes. Por entonces, los ex combatientes de la cruel Guerra de los Canudos fueron a Río con la promesa de recibir casas del Gobierno Federal. Solo obtuvieron barracas improvisadas en lo que es hoy el Morro de la Providencia. Las "favelas" se diseminaron en la segunda mitad del siglo pasado. En los años 60, el gobernador de Río, Carlos Lacerda, llevó adelante traumáticas remociones de "favelados" de la zona sur de la ciudad. Los expulsó hacia el oeste. Nació, entonces, Ciudad de Dios. Paulo Lins escribirá una novela perturabadora sobre ese proceso. Luego, en el 2002, Fernando Meirelles la llevaría a los cines del mundo.
Para la revista Carta Capital, las favelas son "un reflejo desordenado" de todas las grandes urbes brasileñas. Sin embargo, será en Río donde el fenómeno adquirirá otras resonancias con las escenas de guerra en los morros entre policías y narcotraficantes, o diferentes bandas de delincuentes. Según Gerônimo Leitão, director de la facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Federal Fluminense, la "favela" es el resultado de "años de ausencia de políticas habitacionales y hoy la sociedad tiene que hacer frente a eso". Todos los presidentes brasileños y gobernadores estaduales quisieron entrar en la historia como aquellos que lograron la paz de los morros. Y todos, a su modo, fallaron. A principios de 1980, el socialdemócrata Leonel Brizola llegaba del exilio para hacerse cargo de la "ciudad maravillosa". Había ganado las elecciones con la promesa de llevar agua y cloacas a las "favelas". El proyecto se inició en el morro de Cantagalo, pero quedó trunco. Fernando Henrique Cardoso también quiso cambiarle el rostro a Río y fracaso.
Ahora es el turno de Luiz Inacio Lula da Silva, quien ha lanzado en el 2008 su Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), nada menos que en el Complejo de Alemao, donde la muerte es un lugar común. "Estoy cansado de ver que Río de Janeiro aparece en la primera página de los diarios y en la televisión todo el día, como si Río simbolizara la vilencia, la bala perdida, el bandido y la criminalidad, cuando el 99% de su población es honesta, trabajadora y quiere vivir dignamente", se quejó.
V
El "aniversario" de la "favela", en el 2008, coincidió con la consagración en Berlín Tropa de élite (BOPE). José Padilla ganó el Oso de Oro contando historias reales de un escuadrón antinarcóticos que usa uniformes negros con el símbolo de una calavera y que no se caracteriza por su amabilidad. Hay en el filme escenas de tortura y una fuerte condena moral a la corrupción policial así como a los hábitos de la clase media (intelectual y pasota) consumidora de marihuana. La revista norteamericana Variety dijo que Tropa de Elite tiene un "estilo Rambo" y hace "una falaz celebración de violencia gratuita que funciona como un filme de reclutamiento de seguidores fascistas". El filme fue visto por millones de brasileños en copias ilegales antes de que se estrenara en los cines. Buena parte de esas copias circularon por las favelas. "Hombres de negro, ¿cuál es su misión? ¡Entrar en la favela y dejar cuerpos en el suelo!¿ Y que es lo que ustedes hacen, hombres de negro?. Cosas que asustan a Satanás", se escucha en una de las canciones de la película. ¿La habrá visto el Príncipe Charles?