lunes, 22 de junio de 2009 14:36
Abel Gilbert
Paternidades
El presidente paraguayo y ex obispo católico de la paupérrima San Pedro, Fernando Lugo, consideró que "es el momento de repensar el celibato hoy en América Latina y en el mundo". Lugo, que ha reconocido la paternidad de un niño de tres años mientras otras madres solteras le reclaman que haga lo propio con al menos seis criaturas, le dijo al diario chileno El Mercurio que "los últimos acontecimientos" (una forma más que curiosa de hablar de su situación personal "deberían llamarnos, a la Iglesia Católica, a una serena reflexión" sobre las prohibiciones que pesan sobre el ejercicio del sacerdocio. Porque "hay momentos en la vida en que los afectos y el amor no tienen ni edad ni situación". Lugo, que aún no ha cumplido un año en el poder y es acosado por la vieja clase stronista, dijo que él asume las consecuencias de sus actos. "No podemos delegar responsabilidades de hechos que hemos cometidos nosotros bien o mal, con error o sin error", señaló.
En la misma edición de El Mercurio que incluía la entrevista a Lugo, en la sección de cartas de los lectores, Lucía Hiriart de Pinochet desmentía que su augusto y difunto marido hubiera tenido un sexto hijo por fuera del bien habido matrimonio. La viuda del dictador calificó de "absolutamente falso" un vieja historia que circula desde siempre por las calles de Santiago y que acaba de tomar cuerpo en La Familia. Historia privada de los Pinochet, un libro de Claudia Farfán y Fernando Vega que, según Hiriart, ha sido escrito "con el único objetivo de difamarnos".
La viuda asegura que "el mito del sexto hijo" se basa "solo en rumores sin que se entregue antecedente serio alguno, con lo que sólo se busca denostar la honra de nuestro núcleo familiar".
En la misiva, dirigida "a todos los chilenos" sostiene asegura que el libro, que también aborda los caminos del enriquecimiento personal del ex tirano, busca dañar la reputación de "quien ya no puede defenderse".
Recordemos: Pinochet murió en diciembre de 2006.
Recordemos: el matrimonio Pinochet-Hiriart tuvo cinco hijos, Lucía, Augusto, Verónica, Marco Antonio y Jaqueline.
Rercordemos: el libro de Farfán y Vega reconstruye el supuesto romance secreto que Pinochet mantuvo en Quito con Piedad Noé, una mujer de origen aristocrático, cuando estuvo destinado como representante militar en Ecuador. Eso ocurrió entre1956 y 1959.
"La relación se extendió por casi 40 años y se mantuvo como uno de los secretos mejor guardados de la familia, al igual que casi toda su estadía en ese país, época en que el militar devela su faceta de seductor mientras su mujer da señales del fuerte carácter que más tarde la caracterizaría como primera dama", dijeron Farfán y Vega, editores de la revista Qué Pasa.
Pinochet estuvo en Quito con Lucía y sus tres primeros hijos, Lucía, Augusto y María Verónica. Vivieron en el barrio La Mariscal, escenario de encuentros de la "alta sociedad" quiteña. Fue así que conoció a quien sería nombrada en Chile con el apodo de "la pianista ecuatoriana".
Ella es descrita por los autores como como una elegante mujer de origen árabe, de pelo castaño y ojos claros.
"Al final de sus días, ante la inminencia de la muerte, el anciano dictador recordó muchas veces a la hermosa quiteña de quien se enamoró... Y cada vez que esa imagen vino a su memoria, de manera inevitable lo invadió un sentimiento de culpa", se señala en el libro que ha enfurecido a Lucía
Cuentan Farfán y Vega que la aventura provocó la momentánea ruptura matrimonial. La señora Pinochet regresó a Chile, junto a sus tres hijos, sólo para darse cuenta de que la madre del militar, Avelina Ugarte, estaba del lado de su propio vástago. Pinochet prioizó su carrera militar y se reconcilió con su esposa despechada. Luego nacieron Marco Antonioy Jacqueline. Y todo parecía enterrado en ese país llamado olvido. Aunque, a veces, de manera ocasional, el recuerdo de la afrenta salía a la superficie. Gonzalo Vial, el principal biógrafo de Pinochet ha dicho: "la señora Lucía se escandalizaba recordando a las mujeres quiteñas: en la mañana muy de velo y misa; en la tarde, flirteando descaradamente con maridos ajenos".