viernes, 03 de julio de 2009 21:49
Abel Gilbert
Diario Pandémico II
Jueves por la noche. Voy a un concierto en el Instituto Goethe. El viaje en metro fue algo extraño, cierto aire a novelas de Philip Dick. La gente se mira con desconfianza. La gente espera. Si alguien habla -lo que no es usual, entre otras cosas por el ruido- el otro, con disimulo,toma una prudencial distancia, no sea acosa de que una gotita de saliva se le incruste en el rostro y que comience el.... En el Goethe hay bastante gente, debe ser el amor a la música lo que las lleva a superar el temor inoculado en el cuerpo y las mentes. La gente no se besa las mejillas, como es costumbre, al encontrarse. Los saludos son más fríos, desprovistos del protocolo costumbrista. Las circunstancias, claro. Veo que hay dos personas que se dan la mano, y que una de ellas enfila luego para el baño. Seguro que se lavará. El concierto comienza en hora. El volumen es alto. Las toses, si es que hubo, quedaron aplastada por la pared de sonido. Cuando solo queda el piano de cola, en el momento que el pianista aporrea las teclas, se pueden escuchar algunos carraspeos. El público gira sus cabezas, para detectar donde está la zona de peligro. Al advertir la lejanía se vuelve a concentrar en lo que ocurre sobre el escenario. Los que detectaron el ruidito del aparato respiratorio más cerca sienten que los acecha un ejército bacteriano. Al lado mio hay una persona que todo el tiempo se limpia las manos y el rostro con alcohol en gel, como si fuera un ritual privado de purificación. Las farmacias y comercios ya casi no tienen el producto. Los habitantes de esta ciudad iniciaron una carrera de acopio. Hay que pasar el invierno.
2
Tamiflú que estás en los cielos...
O, en Uruguay.
Están cruzando el Río de la Plata solo para comprar el santo remedio que cuyas reservas concentra el Estado argentino por razones estratégicas, aunque ya hay algunas farmacias que comienzan a vender.
Las autoridades sanitarias explican que no tiene sentido tomar las píldoras de manera preventiva, si uno no tiene los síntomas.
Los especialistas aclaran también que se recomienda el uso del barbijo (la mascarilla) solamente al personal de salud y las personas infectadas. Es inocuo que las personas sanas lo usen.
Pero muchas lo usan, porque, en medio de lo que parece ser una peste, lo que se imponen son los sentimientos más arcaicos. Buenos Aires se enmascara. Y es más cara. Como la gente trata de salir lo menos posible a la calle, las ventas on line han crecido casi un 40%."Se ha alcanzado la cantidad máxima permitida de usuarios conectados simultáneamente. Por favor, intente más tarde", se lee en muchos de los portales, en especial los de los supermercados.
3
Un periodista del diario La Nación escuchó la siguiente anécdota. Una persona le dice a sus hijos:
-Tengo una buena y una mala noticia para ustedes. La buena es que no van a ir a la escuela. La mala es que tampoco van a ir a la cancha, al cine, al club, al gimnasio ni a bailar.
Pero, ¿qué harán los niños que se alimentan en las escuelas, los miles de carenciados que encuentran en las instituciones educativas algo más que contención? La Gripe A no es democrática. Si bien todos estamos expuestos. Los sanitaristas le sugierena la clase media y alta que se abstengan de ir a la Patagonia a practicar deportes invernales o, simplemente, escaparle al virus. Eduardo López, médico infectólogo y jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, dijo que debe haber ·responsabilidad social y civil" ante la epidemia. ¿Cuál es el sentido de ir a poblados que están menos expuestos al virus? López también pide otro tipo de acciones razonables. "Si se cierra la escuela pero los chicos van a la disco o a shoppings (centros comerciales) no tiene mucho sentido; en lo posible habría que restringir las salidas".
4
Después del concierto, vuelvo a mi casa. El metro está casi vacío. El sindicato de los trabajadores del metro ha hecho saber, mediante un documento, su inquietud por "el grado de exposición al contagio de quienes convivimos a diario en los túneles de la cuidad": Los trabajadores le pidieron a la empresa mayores esfuerzos preventivos. Quieren que se intensifique la desinfección con lavandina en todas las instalaciones, al menos tres veces por día, provisión de mascarillas y alcohol en gel "a todo pasajero que ingresa a la red". Por úlimo, el sindicato recomienda "reducir al máximo las aglomeraciones, como sucede durante las eternas colas en ventanillas". Para eso se muestra a favor de que, en medio de la crisis sanitaria, los pasajeros no paguen boleto.
Llego a casa. Enciendo la televisión. Un infectólogo dice que el cierto de los colegios está justificado, pero hay que tratar de no fomentar el pánico porque, si seguimos así, dice, van a cerrar los supermercados y vamos a quedarnos sin provisiones.
Y esto todavía no comenzó.