“Si hay conflictos, si hay diferencias programáticas, en lo social, en lo estructural, en lo cultural, es mejor que el pueblo boliviano defina con su voto”. El poder político de Evo Morales se consolidó en las urnas a las que siempre ha apelado como instrumento para resolver las contradicciones políticas de Bolivia.  Desde diciembre de2005, su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS) ha ganado todas las elecciones y consultas.  Los comicios regionales de este domingo le dejan, por primera vez, un sabor algo amargo y, en cierto sentido,no previsto. El MAS, de acuerdo con los primeros recuentos extraoficiales, habría triunfado en al menos cuatro de los nueve departamentos del país. El oficialismo se impuso en  La Paz, Cochabamba, Oruro y Potosí y estaba cerca de quedarse con Chuquisaca. La oposición conservadora, concentrada en la llamada “media luna” celebraba su victoria en Santa Cruz, el principal polo económico boliviano, Beni, Pando yTarija, aunque por un estrecho margen. Pero es los comicios municipales donde el partido de Morales ha experimentado un retroceso que dará que hablar. Si se confirman los sondeos a pie de urna, sus adversarios habrían vencido en Trinidad (Beni), Sucre (Chuquisaca) , Cobija (Pando), Potosí (Potosí), Santa Cruz de la Sierra (Santa Cruz) y Tarija (Tarija). Hasta la ciudad de La Paz, la capital boliviana y un bastión imbatible del MAS, llegaron las malas noticias. Un grupo disidente del oficialismo, el Movimiento sin Miedo, aparecía como el ganador. Los seguidores de Morales habrían retenido tres alcaldías: Cochabamba (Cochabamba), la populosa El Alto (La Paz) y Oruro (Oruro).

            Después de reformar la Carta Magna y obtener cómodamente la reelección, el Evo se preparaba para saborear una nueva victoria electoral, una con el suficiente peso como para rediseñar finalmente el mapa político y darle forma definitiva al Estado Plurinacional, con las consiguientes autonomías de los pueblos originarios.

            “Quizás tanto afán de consulta vaya desgastando el entusiasmo por esta forma de expresión en algunos de los ciudadanos”, señaló el diario La Razón, en su editorial del domingo, como si intuyera el veredicto electoral.

            La oposición parecía ayer más contenta. ¿Le permitirán los resultados volver la dura confrontación con Morales, aquella que quedó desactivada en el 2007? ¿Vuelve Bolivia a partirse en dos? ¿Otra vez Occidente contra Oriente?

            En un parde horas les cuento.