lunes, 19 de abril de 2010 12:19
Abel Gilbert
Coca Colla: la lucha de Morales contra el imperio del gusto
Llegó por fin el día en Bolivia. No, no estamos hablando del i-pad. No se trata, en este caso, de fascinaciones virtuales. La sensación de placer es concreta. Se desliza por la garganta. Es -se ha dicho, se dirá- algo así como la chispa de la vida. Hablamos de Coca Colla Energy, la bebida que intenta dar en Bolivia la batalla del gusto contra la imperial Coca Cola. Una botella cuesta 10 bolivianos (1,4 dólares).
La Organización Social para la Industrialización de la Coca (Ospicoca) ya distribuye el elexir en La Paz. Este se elabora sobre la base de la planta ancestral, agua carbonatada, saborizantes, azúcar, cafeína y colorantes autorizados. "Es una iniciativa muy saludable, porque tiene que ver con la industrialización y comercialización de la hoja de coca", explicó el ministro boliviano de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez.
"La coca es nuestra, es vida, y mayormente se produce en el Collasuyo", dijo el presidentede Ospicoca, Víctor Ledezma Fuentes. Collasuyo: así llamaban los pueblos originarios andinos a la región que hoy se ha mestizado.
Coca Colla se produce por ahora en Santa Cruz, pero Ospicoca prevé instalar una planta de mayores dimensiones en el Chapare, la principal región cocalera de Bolivia que vio nacer políticamente al presidente Evo Morales. El brebaje despierta sueños ambiciosos. Bolivia es apenas un paso necesario en la conquista del paladar. Coca Colla aspira a ser un producto global. "Quiero llegar al mundo entero", anunció Ledezma. Ya han recibido ofertas de Argentina, Brasil, China y Japón.
Por lo pronto, los beneficios de la Coca Colla serán promocionados durante la Cumbre Climática comienza hoy en Cochabamba.
Ospicoca se propone producir además jabones, licores, pasta dental, medicamentos. Pero es la Coca Colla la que se destapa con júbilo por estas horas burbujeantes. El nombre elegido no es inocente: deja que se filtre por la botella la discusión política. No solo reivindica el uso industrial de la hoja sagrada y el origen cocalero del presidente. Con lo de "Colla" se alude al linaje del propio Morales, en su calidad de descendiente de los aymarás. La analogía con el ubicuo refresco norteamericano no solo será fonética sino visual: el color del nuevo néctar se verá bien negro y la etiqueta de la botella, roja
El cambo debatalla se extiende, entonces, más allá de la garganta. Morales cree que, pese a las desmentidas, Coca Cola sigue utilizando la coca para fabricar su bebida y esa es otra de las razones que justificarían la necesidad de una "Cola" que sea, al mismo tiempo, "Colla".
Meses atrás, el presidente anunció que Bolivia, el país más pobre de América del Sur,pondría en órbita su primer satélite. En el cielo brillaría la estela de Túpac Katari, el insurrecto aymará que fue descuartizado en 1781 por las autoridades coloniales. La Coca Colla Energy tiene también un fuerte añadido simbólico. Y algo más. La idea de que en las mesas bolivianas se sirva un refresco con reminiscencias telúricas está ligada en rigor a la intención del Gobierno de llevar al menos a 20.000 el límite de hectáreas para el cultivo legal de coca. El tope actual es de 12.000 y fue fijado en los años setenta, cuando en el país había cinco millones de habitantes, la mitad de la población actual. Esas 12.000 hectáreas se encuentran en los Yungas, una región deldepartamento de La Paz. Pero, desde hace cinco años, y en virtud de una decisión del presidente Carlos Mesa, se permitió que cada familia del Chapare,en el trópico, tuviera su "cato" (parcela) de 40 hectáreas. Ahora se trata de legalizar estos hechos.
Morales pidió a los campesinos bolivianos aprovechar la Cumbre sobre Cambio Climático para reivindicar el uso de hoja de coca. "Si estamos con una campañainternacional para defender la hoja de coca, ¿qué mejor momento que éste?", dijo.