La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, le ha comunicado al mundo que viene del futuro: la crisis griega, informó, es un remedo de la que la Argentina tuvo hace 11 años, y de la cual ya conocemos elfinal, que no fue precisamente feliz. O sea: que las segundas partes no son buenas.

            "Son imágenes demasiado parecidas a las de 2001 y las recetas son casi idénticas", dijo CFK, y disparó sus dardos verbales contra el FondoMonetario Internacional (FMI).

            Para CFK,los organismos multilaterales de crédito internacional "siguen sin entender lo que pasa en el mundo y las sociedades".

            "Miremoslo que pasó en 2001 y lo que pasa ahora en el mundo, dejemos de lado las mezquindades y sigamos construyendo un modelo de país diferente", le pidió a sus encolerizados opositores.

            El"modelo" argentino es, sin embargo, un arcano. Una cifra. Tal vez todo sea cuestión de velocidades. Una carrera no declarada por ver quien llega primero al precipicio. La Argentina ya atravesó el recorrido que le esperaría Greciasi no se cambia de paradigma, advierte su Gobierno. Pero sigue siendo Argentina. Un país, para muchos, de un pesimismo imperturbable.