La Argentina se prepara para los fastos de su bicentenario. La imponente avenida 9 de Julio se ha convertido en un gran parque temático de la revolución inconclusa. Los días 24 y 25 de mayo convergerán en el principal paseo de la ciudad de Buenos Aires miles y miles de personas. Habrá desfiles militares -una rareza después de años de rechazo y hasta fobia a ver a los uniformados marchar por la calle- y conciertos con las principales estrellas dela canción. La Unidad Bicentenario de Presidencia de la Nación ha decidido decorar  la 9 de Julio con 1,5 millón de banderitas plásticas, 2 mil banderas argentinas de tela, 240 banderas de países invitados, 288 banderas de provincias argentinas y 130 mástiles. La Patria esta de fiesta nada menos que en vísperas del Mundial de fútbol, acaso el gran momento de identidad nacional de los argentinos, las semanas en las que montescos y capuletos deponen sus armas, enfrían sus rencores y se disponen agritar la misma consigna a favor del equipo de Leo Messi y Diego Maradona.

            El Bicentenario de la Revolución de Mayo y el Mundial hace que todos sean aquí un poquito más argentinos que de costumbre, que las invectivas contra el país y su supuesto destino manifiesto se atenúen o esfumen. Las empresas promocionan sus productos en clave patriótica. Hasta las multinacionales se visten de celeste y blanco, los colores de la enseña que, por estas horas, empieza a ocupar todos los rincones de la ciudad.

            ¿Qué pasaría si la Argentina se consagra en Sudáfrica? No solo que la patria se vuelve redonda como un balón sino que la proliferación de símbolos se multiplicará exponencialmente. Para eso se están preparando, por las dudas, las empresas proveedoras de banderas, gorros y escarapelas.

            Las empresas textiles están trabajando al 100% de su capacidad y a los revendedores se les hace agua la boca.

            "Tenemos un crecimiento de los pedidos para ese destino de 30%, y esperamos que cuando se acerque el Mundial crezca un poco más", le dijo al diario Perfil Yael Kim, deTextil Amesud, una tejeduría de la periferia que produce polyester blanco, la materia prima con la que se confeccionan la mayoría de las banderas

            "Extendimos el horario de trabajo de confección, generalmente trabajábamos de nueve de la mañana a siete de la tarde, pero ahora se confeccionan banderas de siete a 22;parece que todos se acordaron tarde", informa Ronel Rafal de Antigua CasaCesto, una tienda especializada en banderas que tiene como clientes a la Cancillería y la Cámara de Senadores.

            Es tiempo de exaltar a los héroes de la independencia, rescatar a los grandes hombres olvidados de la historia, demonizar a los villanos de costumbre y mitificar a los personajes vivos. La Argentina expone en los murales su bricolage simbólico: CarlosGardel, Jorge Luis Borges, Eva Perón, Julio Cortázar, Ernesto Guevara y DiegoMaradona. ¿Se incorporará Messi al friso de los eternamente consagrados?

            Por lo pronto, otro héroe sobrevuela los cielos en el umbral de los fastos.

            Se llama Zenitram.

            Zeintram esel personaje de un cuento de Juan Sasturain y acaba de ser llevado al cine por Luis Barone. Zenitram quiere decir Martínez al revés y, a diferencia de los Marvel Comics y toda la saga de superdotados, es vulnerable. Zenitram un día pierde su trabajo  y, en el baño público de la terminal de trenes Constitución, encuentra el nuevo destino que le permitirá volar y dominar el poder del agua, que escasea terriblemente.

            La historia tiene lugar en la Buenos Aires de 2025, hay malvados que se roban los bienes naturales, un presidente populista y medios de comunicación manipuladores.

            Cualquier semejanza con el presente es pura coincidencia.