miércoles, 09 de julio de 2008 18:01
Eliseo Oliveras
La OTAN crece y las tensiones con Rusia también

La OTAN firmó hoy los protocolos de adhesión a la organización militar de Croacia y Albania (pese a la pésima preparación de este último país), mientras crecen las tensiones con Rusia a causa del controvertido proyecto de escudo antimisiles norteamericano y las pretensiones del Gobierno de Georgia de integrarse en la Alianza Atlántica.
La persistente disputa de Macedonia con Grecia sobre el nombre de la antigua republica yugoslava, idéntico al de la región norteña griega que fue la patria de Alejandro Magno, ha impedido que el país siguiera los pasos de los dos otros estados balcánicos y ha dejado a Skopje en la cuneta. Esta marginación podría intensificar el sentimiento nacionalista de Macedonia y poner en peligro la precaria estabilidad de este país con una importante minoría albanesa y fronterizo con Kosovo y Serbia.
Croacia y Albania, tras la firma del protocolo, podrán participar en las reuniones del Consejo Atlántico y en los Consejos ministeriales de la OTAN. Su adhesión plena no se producirá probablemente hasta la cumbre de abril del 2009, una vez haya concluido el proceso de ratificación de su adhesión en los actuales 26 países miembros de la Alianza.
El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffet, aprovechó la ceremonia para criticar a Rusia por su "retórica inútil" en sus ataques a Georgia y al escudo antimisiles norteamericano.
La decisión de los líderes de la OTAN hace tres meses en la cumbre de Bucarest de afirmar que Georgia entrará un día en la Alianza Atlántica ha agravado las tensiones en el Cáucaso y los conflictos de Georgia con las dos regiones separatistas prorrusas de Osetia del Sur y Abjacia. Asimismo, ha acabado de intensificar la percepción rusa de sentirse asediada por las crecientes infraestructuras de la OTAN cerca de sus fronteras.
La firma el pasado 8 de julio del acuerdo entre EEUU y la República Checa para instalar cerca de Praga el dispositivo del radar del escudo antimisiles norteamericano en Europa, sin esperar al resultado de las negociaciones emprendidas por Washington y Moscú sobre este conflictivo tema, ha desencadenado nuevas amenazas rusas.
"Estamos extremadamente preocupados por esta situación", declaró hoy el presidente ruso, Dimitry Medvedev, tras la cumbre del Grupo de las Ocho grandes potencias en Japón. "No vamos a actuar de forma histérica, pero vamos a pensar en medidas de represalia", añadió Medvedev, sin precisar a que tipo de medidas se refería.
Europa es la principal víctima de los nuevos "juegos de guerra" norteamericanos, ya que la disputa con EEUU sobre el escudo antimisiles ha decidido a Moscú a suspender el Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa de 1990, que había permitido un sustancial desarme en el Viejo Continente. Las posibles represalias rusas también, como un redespliegue de misiles, también perjudicarán más a Europa que a EEUU y todo este conflicto envenena las relaciones estratégicas que quiere establecer la Unión Europea (UE) con Rusia.