martes, 28 de octubre de 2008 15:42
Eliseo Oliveras
La banca mantiene el euríbor demasiado alto y Bruselas no ayuda
Cuando el tipo de interés oficial del Banco Central Europeo (BCE) se sitúa en el 3,75% y la autoridad monetaria europea planea rebajarlo al 3,25% la semana próxima, no es lógico que el comportamiento de los bancos y cajas españoles mantenga el tipo de interés diario del euríbor rozando aún el 5%. Este comportamiento de las entidades financieras españolas penaliza a los ciudadanos al obligarles a pagar unas hipotecas artificialmente elevadas y restringe el crédito en un momento de frenazo económico donde las facilidades crediticias son más importantes que nunca.
La Comisión Europea tampoco contribuye a mejorar la situación, ya que sigue retrasando la aprobación del plan español de apoyo al sector financiero con el argumento de que le falta "alguna información". Nuevamente, la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, parece mostrarse más puntillosa con España que con los otros grandes países europeos, como Gran Bretaña o Alemania.
Kroes, miembro del partido liberal holandés, ocupó durante su reciente carrera profesional diferentes puestos ejecutivos claves en entidades financieras internacionales. Pero no considera que esa actividad profesional plantee ahora un conflicto de intereses al tener que tomar decisiones determinantes para elfuturo de las entidades bancarias europeas.
El plan español de apoyo al sector financiero consta de un fondo de 30.000 millones de euros para adquirir a la banca activos de calidad, la concesión de avales bancarios por valor de hasta 100.000 millones para revitalizar el mercado interbancario, la inyección de capital público en las entidades que fuera necesario y la elevación a 100.000 euros de la garantía de depósitos de los ahorradores.
El Ejecutivo comunitario no quiso precisar hoy cuál es la información que considera insuficiente sobre el plan español y se limitó a señalar que el Gobierno no ha aportado suficientes compromisos para garantizar que las ayudas no distorsionarán la competencia.
Pese a que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se comprometió con los líderes del Eurogrupo a que los planes de salvamento nacionales se aprobarían con la máxima celeridad, la comisaria Kroes parece olvidar que en la actual crisis el tiempo es un factor esencial. Cuanto más demore Kroes su decisión, más tardará el mercado interbancario en normalizarse y más grave será la crisis económica que padecerán los ciudadanos.
El Gobierno comunicó el 14 de octubre las medidas complementarias del plan financiero español. Dos semanas después, la Comisión Europea aún considera que no dispone de suficiente información y sigue obsesionada por pequeños detalles sobre competencia, que tampoco quiere explicar.
El presidente francés y presidente semestral de la Unión Europea (UE), Nicolas Sarkozy, ha advertido varias veces en las últimas semanas contra la tentación de convertir los principios de competencia en una religión.
"La competencia no es un fin en sí mismo al que haya que supeditarlo todo, sino un medio para mejorar el crecimiento y la creación de empleo. Sólo si contribuye a ello tiene sentido", señaló Sarkozy en un mensaje especialmente dirigido a la Comisión Europea.
Ahora, insistió Sarkozy, la prioridad absoluta es superar con la máxima rapidez la crisis financiera. Pero el Ejecutivo comunitario no parece ser consciente de los riesgos y parece seguir prisionero de su actitud hasta ahora hostil a la regulación financiera y a la intervención pública.
Kroes además no ha necesitado tanto tiempo para aprobar el plan alemán, que implica ayudas públicas cuatro veces más elevadas que las españolas. Pero quizá esto no debería sorprender de la comisaria que se opuso personal y visceralmente a que España pudiera dotarse de un grupo energético nacional de tamaño europeo.