jueves, 30 de octubre de 2008 17:03
Eliseo Oliveras
Austria enaltece a un neonazi como vicepresidente del Parlamento
Austria, que pisoteó en el 2000 los valores esenciales de la Unión Europea (UE) al incluir a la extrema derecha racista en el Gobierno, enalteció ayer al destacado neonazi Martin Graf eligiéndolo como tercer vicepresidente del Parlamento nacional. Graf es un dirigente del ultraderechista Partido Liberal (FPO) y pertenece a la fraternidad estudiantil Olympia, una de las más importantes del país y que se distingue por sus posiciones neonazis y antisemitas.
Austria, que sorprendió este mes a sus socios comunitarios con unos funerales de jefe de estado para el fallecido líder ultra y gobernador de Carintia, Jörg Haider, vuelve a despertar la preocupación en medios europeístas por su actitud de fraternización con los partidos de extrema derecha como si se tratara formaciones políticas democráticas normales como las otras.
Graf obtuvo 109 votos sobre un total de 159 para su elección como tercer vicepresidente de la Cámara de Diputados. El partido democristiano OVP apoyó a Graf y el partido socialdemócrata (SPO) dejó a sus diputados libertad de voto. Pero sólo una parte de los socialdemócratas y los Verdes votaron contra Graf. El dirigente extremista obtuvo, además de los votos de su partido FPO, el respaldo del otro partido ultra Unión para el Futuro de Austria (BZO), fundado por el fallecido Haider tras romper con el FPO.
Los miembros del partido de Graf (FPO) han pedido que se suprima la ley austriaca que prohibe las actividades neonazis en el país y la fraternidad Olympia a la que pertenece Graf se distingue por su nostalgia hacia el III Reich, su pangermanismo, su antisemitismo y su negacionismo del Holocausto. Graf es conocido en Olympia con el nombre clave de "Alter Herr" (Viejo señor).
Esta asociación Olympia está catalogada de extrema derecha en el Archivo de Documentación sobre la Resistencia Austriaca, una fundación en la que participa el propio Estado austriaco y el Ayuntamiento de Viena. Al menos otros ocho diputados del FPO pertenecen también a Olympia.
Ante la polémica por su previsible elección como tercer vicepresidente del Parlamento, Graf se negó tajantemente a darse de baja de la asociación estudiantil, pero aseguró que condenaba el nazismo y el antisemitismo y que no compartía todas las opiniones expresadas por Olympia.
Los conservadores democristianos justificaron su respaldo al polémico Graf con el argumento de que la tradición austriaca otorgaba la tercera vicepresidencia de la Cámara al tercer partido más votado. El FPO fue el tercer partido más votado en las elecciones del pasado 28 de septiembre y obtuvo el 17,5% de los votos, detrás de los socialistas y los democristianos.
Numerosos intelectuales y escritores de renombre, entre los que figuraba el español Jorge Semprún, se movilizaron para pedir a los diputados que no eligieran a Graf para ese puesto. Pero todo fue en vano. Los Verdes criticaron que "70 años después de la anexión de Austria a la Alemania nazi, el Parlamento elija a un vicepresidente que es incapaz de desmarcarse claramente del nazismo".
Graf, como vicepresidente, tendrá entre otras funciones la responsabilidad de presidir los debates de la Cámara y las relaciones exteriores de la institución. Asimismo, representará al Parlamento en el Fondo Nacional para las Víctimas de Nazismo, creado en el 2000 para indemnizar a las familias judias perseguidas por la Administración austriaca durante el periodo nazi. "Para aquellos que sobrevivieron al Holocausto, esto es escandaloso", denunció en su editorial el diario Standard.