lunes, 03 de noviembre de 2008 20:12
Eliseo Oliveras
La crisis va cada vez peor y puede ser más larga de lo que se espera
La crisis económica va de mal en peor. La Comisión Europea se vio obligada hoy a revisar de nuevo muy a la baja sus anteriores previsiones económicas. Hace un año, al iniciarse la crisis financiera, el Ejecutivo comunitario sostenía que "su incidencia será limitada" en la Unión Europea (UE). Hioy el comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Joaquín Almunia, tuvo que admitir que existe "una gran incertidumbre" de cara al futuro y que la recesión puede ser aún mucho peor si se prolonga la crisis financiera. "El horizonte es oscuro", resumió gráficamente.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) en un detallado análisis histórico en sus previsiones económicas mundiales de otoño destaca que las recesiones precedidas por una crisis financiera centrada en el sector bancario --como la actual-- tienden a tener una duración entre dos y cuatro veces superior a las otras recesiones y suelen durar cerca de dos años.
El FMI señala en su informe del pasado octubre que "una rápida expansión del crédito, una escalada de precios en la vivienda y una alto nivel de endeudamiento de las familias y las empresas" agrava las recesiones precedidas de crisis financieras.
El organismo internacional precisa que las recesiones precedidas de crisis financieras centradas en el sector bancario tienden a provocar pérdidas acumulativas del producto interior bruto (PIB) entre dos y cuatro veces superiores a las otras. Esas pérdidas acumulativas alcanzan el 19,8% del PIB, según los datos históricos.
El FMI añade que las recesiones son más pronunciadas cuando las crisis financieras se producen a partir de sistemas poco regulados -como ocurre en la actualidad--, donde las entidades recurren más masivamente a los denominados productos "innovadores", a operaciones apalancandas a crédito y con menos reservas de capital para hacer frente a los riesgos.
El FMI también desataca que en las crisis financieras es crucial que las autoridades económicas adopten medidas enérgicas para afrontar las tensiones y respaldar el rápido restablecimiento del sistema financiero. El informe subraya que los bancos, los agentes de bolsa y los bancos de inversión desempeñan un papel clave en la transmisión de los shocks financieros a la economía real.
Sin embargo, la torpeza de la Administración norteamericana del presidente George Bush y de su secretario del Tesoro, Henry Paulson, agravaron la crisis de forma exponencial al dejar quebrar el banco de inversión Lehman Brothers el pasado septiembre. "Un error de libro", como no se han cansado de repetir con amargura los dirigentes europeos, que han visto su sistema financiero arrastrado por el tsunami de ese descomunal error ajeno.
Las sucesivas revisiones a la baja de las previsiones de crecimiento realizadas por la Comisión Europea parecen dar la razón al pesimista análisis de FMI sobre la situación y las oscuras perspectivas futuras.
Hace un año, el Ejecutivo comunitario calculaba un crecimiento económico del 2,1% en el 2009 en la zona euro y del 2,3% en España. En abril, ya redujo la estimación de crecimiento de la zona euro al 1,5% en el 2009 y al 1,8% para España. Ahora, Almunia explicó que el crecimiento de la zona euro será sólo del 0,1% el año próximo y que España sufrirá una contracción del PIB del -0,2%. Semejante éxito de previsión, hace temer que el inicio de la recuperación vaticinado para la segunda mitad del 2009 en la zona euro no sufra un retraso.
La UE ha adoptado un conjunto de medidas para evitar el colapso del sector financiero tras la quiebra de Lehman Brothers. La rápida actuación de los gobiernos de los Veintisiete ha impedido la quiebra de las entidades en dificultades europeas, que han sido apuntaladas o nacionalizadas, lo que ha permitido tranquilizar a los depositantes y ha evitado el temido pánico financiero.
Sin embargo, el plan europeo aún no ha logrado normalizar el funcionamiento del mercado interbancario y acabar con las restricciones crediticias que ahogan a la economía real, a las empresas y a los ciudadanos. El euribor en España, por ejemplo, sigue en el 4,845%, cuando el Banco Central Europeo (BCE) bajará el tipo de interés básico al 3,25 el próximo jueves. Esta diferencia injustificada de 1,6 puntos agrava la recesión española y encarece artificialmente las cuotas de las hipotecas y de los créditos de las empresas.
Los Veintisiete además deben concentrarse ahora en adoptar de forma urgente medidas coherentes de reactivación económica para ayudar a salir con rapidez de la actual recesión. Cuanto más tarden en adoptarse esas medidas, más profunda será la recesión y más elevado su coste social, en empleos destruidos, dificultades empresariales, aumento del paro y penurias familiares.