Raul Romeva, eurodiputado de los VerdesEl pleno del Parlamento Europeo rechazó hoy por una amplia mayoría la pretensión de la presidencia semestral checa de la Unión Europea (UE) de volver a restablecer la división tradicional de tareas entre hombres y mujeres y relegar a la mujer al papel de criadora y cuidadora de hijos.

A iniciativa del diputado español Raul Romeva (Iniciativa-Els Verds) del grupo parlamentario de los Verdes, la Eurocámara rechazó el informe original de la ponente del grupo popular Anna Zaborska, que asumía las tesis de la presidencia checa, por una resolución alternativa que defiende la conciliación de la vida laboral y familiar y reafirma la igualdad entre hombres y mujeres.

La resolución consensuada por los grupos Verdes, socialistas, liberales e izquierda unitaria fue aprobada por 358 votos a favor, 271 en contra y 23 abstenciones. La resolución reclama a la Comisión Europea que presente un proyecto de directiva comunitaria sobre derechos específicos para la conciliación de la vida laboral y familiar cuando existan miembros de la familia dependientes (niños, personas mayores y personas con discapacidad).

La Eurocámara pidió además a los gobiernos de los 27 estados de la UE que examinen "horarios de trabajo flexibles para los padres sobre base voluntaria y horarios flexibles para las instituciones de cuidados infantiles, de manera que tanto las mujeres como los hombres puedan combinar la vida profesional y familiar de una manera más satisfactoria".

La presidencia checa de la UE había anunciado en un comunicado oficial su pretensión de reabrir el debate sobre la conveniencia de guardar los niños en el domicilio familiar durante la reunión ministerial informal que se celebrará en Praga el 4 y 5 de febrero. La presidencia checa había subrayado que "se esforzaría" en esa reunión para conseguir que se considere el cuidado de los niños en casa como una actividad a tiempo completo.

La iniciativa checa, asumida por la ponente eslovaca Zaborska, una activa militante contra el aborto, fue considerada por la mayoría de los eurodiputados como un intento del grupo popular para presentar el cuidado de los niños como una alternativa a la carrera profesional, con el objetivo de restablecer el modelo de familia tradicional en la que el hombre trabaja y la mujer se queda casa.

En la cumbre europea de marzo del 2002 en Barcelona, los líderes de la UE se comprometieron a "eliminar los desincentivos para la participación femenina en el mercado laboral, proporcionando cuidado infantil a niños y niñas entre los 3 años y el inicio de la escuela obligatoria al menos al 90% de la población y al menos al 33% para los niños de menos de 3 años". La iniciativa de la presidencia checa fue interpretada como un intento de revisar esos compromisos.

La Eurocámara "ha mandado la propuesta de modelo de familia checo para el cuidado infantil de nuevo a los años oscuros a los que pertenece, declaró tras la votación Raul Romeva, vicepresidente de la Comisión de Derechos de la Mujer. "Los problemas económicos de hoy no son una excusa válida para tratar de traer de vuelta modelos familiares pasados de moda y discriminatorios", añadió Romeva. 

"El Parlamento Europeo ha dejado claro hoy que las mujeres no deberían nunca jamás tener que elegir entre tener hijos o una carrera profesional. También respalda el principio que las mujeres comparten plenamente las responsabilidades familiares en plena igualdad con sus maridos o compañeros", precisó Romeva. "Ahora les toca a los estados miembros hacer su parte: deben cumplir su compromiso de eliminar los obstáculos para las mujeres en el mercado laboral y proporcionar servicios de cuidado infantil adecuado en sus países", concluyó.

La eurodiputada socialista Teresa Riera también señaló que "a veces el grupo popular da la impresión de que no acaba de entender lo que significa igualdad de género".  "No se pueden perpetuar los estereotipos, ni solucionar los problemas económicos obligando a las mujeres a quedarse en casa a cuidar de las personas mayores y de los niños", subrayó Riera. La eurodiputada socialista también criticó con dureza la pretensión de la presidencia checa y del grupo popular de "incentivar la imagen de la mujer-cuidadora para animar a muchas profesionales a que abandonen su carrera para atender a su familia".

Un nuevo "éxito" de la presidencia checa. Muchos diplomáticos, altos funcionarios europeos y representantes de las delegaciones nacionales no ocultan que ya echan de menos a la pasada presidencia francesa, a pesar de la imprevisibilidad e hiperactividad del presidente francés, Nicolas Sarkozy.