miércoles, 11 de marzo de 2009 19:01
Eliseo Oliveras
Eslovenia bloquea las negociaciones de adhesión de Croacia a la UE
El objetivo de Croacia de concluir sus negociaciones de adhesión a la Unión Europea (UE) antes de finalizar este año está en el aire. Eslovenia, el único país de la antigua Yugoslavia que se ha integrado ya en la UE y que además forma parte de la zona euro, bloquea desde diciembre las negociaciones de adhesión de su vecina Croacia debido a una disputa fronteriza sobre dos pequeñas franjas terrestres y marítimas en la zona del mar Adriático y la península de Istria.
La gestión de mediación encomendada al comisario europeo responsable de la Ampliación, el finlandés Olli Rehn, no ha logrado de momento ningún avance sustancial y el cruce de acusaciones y amenazas entre Ljubljana y Zagreb sigue "in crescendo". La presidencia checa de la UE indicó hoy que está sospesando suspender la reunión prevista para el próximo 27 de marzo entre la UE y Croacia ante el bloqueo de la situación.
Croacia acusó hoy de nuevo a Eslovenia de "chantaje" al utilizar una disputa territorial que se remonta a la fragmentación de la antigua Yugoslavia en 1991 para frenar la adhesión del país a la UE. "Croacia no va a ceder sus territorios para que alguien levante su bloqueo a las negociaciones de adhesión", aseguró el primer ministro croata, Ivo Sanader, ante el Parlamento nacional.
El ministro de Asuntos Exteriores esloveno, Samuel Zbogar, advirtió, por su parte, que sin un cambio de actitud de Zagreb "no se podrán reanudar las negociaciones de adhesión".
Eslovenia y Croacia incluso están enfrentados por el propio mecanismo de mediación. Zagreb quiere que la mediación de la Comisión Europea sirva para que los dos países lleven su contencioso a un arbitraje del Tribunal Internacional de La Haya. Eslovenia, por el contrario, quiere la mediación resuelva directivamente la disputa fronteriza marítima y terrestre y rechaza plantear la cuestión ante el Tribunal Internacional.
El conflicto fronterizo también podría acabar comprometiendo la prevista entrada de Croacia en la OTAN, ya que un pequeño partido esloveno reclama un referéndum para ratificar el tratado de ampliación de la OTAN.
La época de las negociaciones apresuradas de adhesión a la UE, que condujeron a la integración de países muy mal preparados (Bulgaria y Rumanía) o con graves problemas internos no resueltos (la división de Chipre o la marginación de la minoría rusófoba en Letonia), forman parte del pasado.
Cada nueva adhesión será cada vez más difícil, porque cada uno de los estados de la UE tiene el derecho de veto al ingreso de un nuevo socio. Las negociaciones de adhesión de Macedonia, por ejemplo, no podrán ni siquiera comenzar hasta que la antigua república yugoslava acepte cambiar su nombre para aplacar la sensibilidad nacionalista griega. Grecia no vaciló ni un segundo el año pasado en vetar el ingreso de Macedonia en la OTAN sólo por la cuestión del nombre del país.