lunes, 30 de noviembre de 2009 17:54
Eliseo Oliveras
La UE deja a EEUU seguir espiando los datos bancarios
Los Veintisiete aprobaron hoy en el Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea (UE) una nueva autorización a Estados Unidos para que pueda seguir espiando las transacciones bancarias que realizan los ciudadanos europeos con la excusa de la lucha contra el terrorismo, a pesar de que vulnera la legislación europea de protección de datos.
EEUU, gracias a esa autorización, obtiene entre otros datos, el nombre, dirección y documento nacional de identidad de las personas que efectúan y reciben cualquier transacción financiera. El acuerdo deja totalmente indefenso al ciudadano europeo frente al uso que haga la Administración norteamericana de esos datos, que incluso puede cederlo a gobiernos de otros países.
La decisión fue adoptada hoy de forma precipitada, la víspera de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, para impedir que el Parlamento Europeo pudiera tener oportunidad de modificar esa autorización diseñada a la medida de Washington en base a las nuevas competencias que le otorga el tratado.
Todos los grupos parlamentarios y el presidente de la Eurocámara, Jerzy Buzek, habían pedido la semana pasada a los gobiernos de los 27 estados de la UE que retrasan esa autorización a EEUU para que pudiera ser debidamente discutida y aprobada por la institución.
Pero los Veintisiete temían que la Eurocámara exigiría el respeto estricto de la legislación europea sobre protección de datos personales de los ciudadanos e impondría una serie de restricciones al acuerdo con EEUU. Por ello, los ministros han decidido hacer caso omiso a las demandas de la Eurocámara y aprovechar que hoy era el último día que no tenía competencias sobre la materia para aprobar esa nueva autorización.
EEUU comenzó a espiar las transacciones financieras mundiales de forma clandestina en el 2001 exigiendo a la compañía Swift, que gestiona los datos electrónicos de las operaciones de los bancos de todo el mundo, el acceso a sus ordenadores en territorio norteamericano.
Cuando se hizo público ese espionaje, la UE, a instancias de la Comisión Europea, aceptó autorizar a EEUU el acceso a esos datos personales sin apenas garantías, lo que provocó las protestas de los eurodiputados.
Swift ha decidido ahora trasladar sus ordenadores centrales a Europa y dejar los servidores de EEUU con los datos únicamente de las transacciones norteamericanas. Por ello, Washington ha pedido una nueva autorización para espiar directamente los datos bancarios en territorio europeo.
La Comisión Europea, de nuevo, se plegó inmediatamente a la petición de EEUU y ha logrado convencer a los países reticentes de levantar su oposición al acuerdo. El Ejecutivo comunitario justificó este nuevo ataque a los derechos de sus ciudadanos alegando que ese espionaje ha permitido evitar atentados terroristas e investigar las actuaciones de los grupos terroristas, pero sin dar detalles claros.
El acuerdo permite a EEUU conservar como mínimo cinco años los datos personales obtenidos y, aunque la Comisión Europea asegura que el acuerdo ofrece suficientes garantías de seguridad para evitar un mal uso de esos datos, los eurodiputados consideran que el acuerdo es perjudicial para los ciudadanos europeos.
Para intentar calmar a la Eurocámara, la autorización tendrá sólo una vigencia de nueve meses y la Comisión Europea se ha comprometido a negociar a partir de febrero con los eurodiputados las bases de un nuevo acuerdo con EEUU.
Uno de los compromisos que asumió el presidente del Ejecutivo comunitario, el conservador José Manuel Durao Barroso, para ser ratificado por la Eurocámara el pasado julio fue precisamente defender los derechos de los ciudadanos europeos frente a este tipo de actuaciones. De momento, sigue primando la política de control, retención de datos y sumisión a EEUU que ha caracterizado a la Comisión Europea durante estos últimos cinco años.