jueves, 25 de marzo de 2010 10:33
Eliseo Oliveras
Bruselas al servicio de Estados Unidos
Cuando
sería impensable para el Gobierno de Estados Unidos -e inaceptable para el
pueblo norteamericano-ceder los datos personales de los ciudadanos
estadounidenses a una potencia extranjera, la Comisión Europea propone de nuevo
a los Veintisiete que acepten ceder todos los datos personales de las
transferencias financieras que efectúan los ciudadanos y empresas europeas a
EEUU.
Con la
excusa de la lucha antiterrorista, la Comisión Europea pidió ayer a los
Veintisiete que le autoricen a negociar con EEUU un acuerdo internacional que
permita a Washington espiar las transacciones financieras de los ciudadanos y
de las empresas de la Unión Europea (UE).
El
anterior acuerdo SWIFT que permitía ese espionaje fue anulado el pasado febrero
por el pleno del Parlamento Europeo en una votación histórica, porque violaba
de forma flagrante la legislación europea. El citado acuerdo permitía el acceso
indiscriminado de Washington a todas las transacciones financieras europeas a
través de la empresa SWIFT, que centraliza el tráfico mundial informático de
los datos de esas transferencias.
El
nuevo acuerdo que propone la Comisión Europea introduce por primera vez algún
tipo de control significativo sobre esos datos cedidos, después de tantos años
de permisividad total y alarmante sometimiento del Ejecutivo comunitario de
José Manuel Durao Barroso a los dictados de Washington.
Pero la
propuesta sigue sin resolver la cuestión central de este asunto: ¿Por qué la
UE, que está obligada a proteger los derechos de sus ciudadanos, debe entregar
datos sensibles personales de toda su población a una potencia extranjera?
La
lucha contra el terrorismo no es una excusa válida para esa cesión de soberanía
y libertades sin precedentes. Si la Administración norteamericana tiene
sospechas fundadas sobre las actividades terroristas de cualquier persona
residente en la UE, tiene la posibilidad de acceder rápidamente a esos datos
vía una petición judicial a las autoridades nacionales concernidas gracias a
los acuerdos de colaboración existentes entre la UE y EEUU.
¿Si esa
información está disponible cuándo realmente es necesaria, por qué esa
insistencia en tener acceso a todos los datos personales de las transferencias
financieras? ¿Por qué quiere el Gobierno
norteamericano espiar las transacciones financieras europeas?
Desde
el Parlamento Europeo se ha advertido en distintas ocasiones del riesgo que
existe de que EEUU utilice ese acceso a los datos de las transferencias de
empresas europeas para el espionaje comercial y empresarial en perjuicio de la
UE y a favor de las compañías norteamericanas, que dispondrían así de una
ventaja desleal en la feroz competencia económica internacional existente en
nuestro mundo globalizado.
El
argumento tan manido de reforzar la seguridad ante la amenaza terrorista
tampoco constituye una razón válida para aceptar esa vulneración de las
libertades y derechos fundamentales europeos. También podría haber más
seguridad -o más abusos del estado-- si un policía o una cámara vigilaran el
interior de cada vivienda, pero nadie en su sano juicio permitiría eso.
¿Entonces
por qué permitir que una potencia extranjera tenga acceso a nuestros datos y
transferencias financieras? ¿Por qué permitir el espionaje de ciudadanos libres
de cualquier sospecha y tratarlos como probables criminales mientras no
demuestren lo contrario? ¿No subvierte esto nuestros principios básicos
democráticos, el Estado de Derechos y las libertades y derechos que tantos
siglos ha costado conseguir?
Las
autoridades norteamericanas se han distinguido en un pasado inmediato, y nadie
garantiza que no vuelvan a comportarse así en un futuro muy próximo, por
considerar que el fin justifica cualquier medio, por manipular y falsear datos,
mentir públicamente ante la ONU, por invadir y destruir países (Irak) sin
ninguna justificación, por retorcer las leyes para amparar la tortura, por
secuestrar a presuntos terroristas no para juzgarlos, sino para entregarlos a
regímenes autoritarios para que sean torturados....
Ante
esta situación, ¿Cómo la UE puede aceptar dar a EEUU un poder tan enorme sobre
la vida privada de los ciudadanos europeos?