Sorprende la obsesión de la Comisión Europea y de su equipo responsable de la elaboración de las Previsiones Económicas Europeas en anunciar de forma sistemática estimaciones de crecimiento para España que son significativamente inferiores a la realidad y que posteriormente se ven obligados a revisar cada seis meses al alza de forma sensible.

La presentación de una imagen más negativa que la real de la economía española por parte de los técnicos del Ejecutivo comunitario se repite una y otra vez en la sucesivas Previsiones Económicas Europeas al menos desde que el Gobierno socialista volvió al poder en el 2004, sea cual sea el comisario responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquin Almunia u Olli Rehn.  

Esta estimación sesgada de los datos, que en periodos de expansión económica queda reducida a una mera anécdota y a una prueba de la poca credibilidad de las previsiones del Ejecutivo comunitario, cobra mucha mayor importancia en los periodos de crisis, de frágil recuperación económica y de turbulencias en los mercados financieros, como los actuales.

Por ello, sorprende y alarma que los técnicos de la Comisión Europea hayan inflado artificialmente la posibilidad de que el déficit público español sea superior al 6% del producto interior bruto (PIB) previsto para el año próximo por el daño que esto causa a la imagen internacional de España y el sobrecoste para todos los españoles que provocará esos datos sesgados en la deuda pública.

El informe de las Previsiones Económicas Europeas de Otoño 2010, presentado hoy por la Comisión Europea, pronostica que el déficit público español se situará en el 2011 en el 6,4% del PIB, debido a un crecimiento económico menos favorable del previsto por el Gobierno, cuando aún es hora de que las negativas previsiones de crecimiento de la Comisión Europea sobre España se cumplan.

¿Pretenden esos técnicos dar una imagen más negativa de España que la real? ¿Pretenden esos técnicos, y la Comisión Europea con ellos, poner en duda la credibilidad del Gobierno y del programa de ajuste gubernamental? ¿Pretenden esos técnicos incitar los asaltos especulativos de los mercados financieros contra España? ¿Por qué motivos se producen esas manipulaciones sesgadas? ¿Por motivos políticos?

Las nuevas Previsiones Económicas estiman ahora que el crecimiento español será este año del -0,2%, aceptando finalmente por válida la previsión gubernamental del -0,3%, que llevaban más de un año cuestionando. Precisamente, hace un año la Comisión Europea insistió en que la contracción del PIB sería del -0,8% y calificó de irrealista la previsión gubernamental.

Hace un año también, el Ejecutivo comunitario aseguraba que la economía española estaría en recesión hasta el tercer trimestre del 2010. Los hechos demostraron que España salió de la recesión seis meses antes. Hace tan sólo seis meses, por citar tan solo otro ejemplo, la Comisión Europea pronosticaba que el PIB español volvería a contraerse en el tercer trimestre el 0,2%, en contra de lo que sostenía el Gobierno. Los datos reales han confirmado que no hubo ninguna caída del PIB en el tercer trimestre. ¿Por qué esa obsesión en presentar una visión sesgada más negativa de la economía española?