Ha
llegado a Mitra Kunja Nepal, Iolanda. Un torrente de energía. Payasa
de profesión. Tras cinco meses en la India haciendo reír a los
niños de los hospitales de la Fundación
Vicente Ferrer,
ha decidido dar un pasito más al norte y descubrir Nepal. Con el
pelo enrollado en un turbante, un vestido pintado a brochazos y otra
capa de ropa por debajo (reminiscencia del decoro que hay que
mantener en la India, donde un centímetro cuadrado de piel en los
hombros, brazos y piernas de una mujer es pura provocación), llega
preparada para lo que sea. Con una gran sonrisa por delante. Leer más